27 de agosto de 2012

Atención inicial del colapso cardiorespirtorio


El abordaje inicial del paciente en paro cardiorespiratorio es fundamental para cualquier resultado esperado en la evolución final.

El esquema mas recomendable y probablemente más probablemente mas divulgado y aplicado en los últimos años es el C A B D primario.

En este esquema se recomienda realizar los siguientes pasos:

  • Haga contacto con el paciente

  • Si no hay respuesta pida apoyo ya sea código azul intra hospitalario o llame una ambulancia en la calle.
  • C. Circulación: Verifique el pulso carotídeo durante no menos de cinco y no mas de diez segundos. Si no hay pulso o usted cree que no hay pulso, inicie de inmediato compresiones torácicas con una frecuencia no menor a 100 por minuto. Empuje fuerte y rápido. Permita que el tórax sea comprimido cuando menos 4-5 cm en profundidad. Nunca suspenda las compresiones por mas de diez segundos. Aplique una maniobra  de compresión de excelente calidad manteniendo un angulo de 90 grados entre sus brazos y el tórax de la victima. No doble sus codos. Aplique el reborde posterior de una de sus manos en el tercio medio del esternón y otra sobre la primera. Evite colocar sus manos en el tercio superior o el tercio inferior del esternón, o fuera de este ya que puede generar fracturas costales innecesariamente.
  • A Via Aérea:  Es factible ademas que simultáneamente usted verifique la condición respiratoria y valore el funcionamiento de la vía aérea. Acomode la cabeza con la maniobra frente mentón
  • B (Breathing) Buena Ventilación: Ofrezca una secuencia de 30 compresiones y administre dos ventilaciones con un dispositivo de Bolsa-Válvula-Máscara (BVM) en cinco ciclos de esta alternativa 30 X 2.

  • D. Desfibrilación. Una vez iniciada la maniobra de compresiones cardíacas externas se establece si es necesario o no aplicar desfibrilación de acuerdo con el ritmo de colapso. Si el colapso ocurre en un sitio publico se debe pedir el DEA para que el identifique el ritmo y si es necesario administre la descarga.


Guías 2010 AHA - American Heart Association 
Reanimacion Cerebro Cardio Pulmonar- MD. Laureano Quintero

Premisas fundamentales paciente en paro Cardiorespiratorio


  • Mientras brindamos las maniobras de reanimación cardiopulmonar a un paciente en paro con una excelente técnica de compresiones cardíacas externas ofrecemos un 25% del gasto cardíaco normal pero tan solo un 10% del flujo sanguíneo coronario y cerebral.
  • Cada minuto que pasa es trascendental para obtener la mejor respuesta posible tanto cardíaca como cerebral.
  • Cuando se inician maniobras de reanimación cardiopulmonar debe tenerse en cuenta que el objetivo principal no es recuperar el pulso; lo que buscamos no es un corazón que lata, sino un cerebro que funcione. Pretendemos que la persona sobreviva y recupere el mejor estado neurológico posible.
  • Luego de diez minutos de compresiones cardíacas externas sin otra alternativa terapéutica adicional es probable que las neuronas empiecen a sufrir un deterioro significativo y progresivo.
  • Las suspensiones transitorias de las compresiones cardíacas externas generan situaciones de hipoperfusión  cerebral y por ello nunca deben extenderse por mas de 10 segundos. Nunca suspenda las compresiones por mas de diez segundos.
  • Sin maniobras de reanimación básica excelentemente aplicadas las maniobras de soporte avanzado no tienen sentido ni tendrán resultados satisfactorios.
  • Cuando un equipo aplica reanimación cerebrocardiopulmonar y obtiene un paciente con pulso aún no se puede "cantar victoria". Cuando usted detecta que su paciente recupera el pulso durante la secuencia de reanimación, el trabajo apenas empieza. Tan pronto se obtenga pulso usted debe ofrecer un esquema integral de soporte post reanimación.

Fuente:
Reanimacion Cerebro Cardio Pulmonar- MD. Laureano Quintero

30 de julio de 2012

Los ruidos fuertes afectan a la memoria



La exposición a ruidos de alta intensidad, aunque no sean suficientes como para causar lesiones en el oído, afectan a los procesos de memoria y aprendizaje, según revela un estudio publicado en la revista Brain Research.

Los investigadores, del Centro de Estudios Farmacológicos y Botánicos (Buenos Aires, Argentina), trabajaron con ratas de entre 15 y 30 días de edad, lo que equivale a edades comprendidas entre los 6 años y la adolescencia de un ser humano. "Pudimos determinar que una única exposición al ruido durante dos horas es suficiente para generar un daño celular y una alteración en la conducta", ha explicado Laura Guelman, una de las autoras, a DiCYT. Los científicos observaron una serie de cambios morfológicos en el núcleo de las células del hipocampo, un área del cerebro relacionada con los procesos de memoria y aprendizaje.

Quince días después de la exposición al ruido, de entre 95 y 97 decibelios de intensidad, los animales mostraron fallos en la memoria y una disminución en los niveles de ansiedad, algo que según Guelman no es positivo: "Los animales presentan un menor nivel de alerta ante el peligro, lo que les impediría escapar de un posible predador".

En contra de lo esperable, los daños fueron más evidentes en las ratas que sufrieron una única exposición de dos horas de duración, que en aquellas que fueron sometidas al ruido durante dos semanas, a dos horas diarias de ruido. Esto podría deberse a que los animales a está edad aún están desarrollando su sistema nervioso, y este tiene capacidad para adaptarse y responder a las lesiones.

Este trabajo sería un primer paso para encontrar un fármaco que ayude a prevenir estas lesiones en el hipocampo. "Desentrañar los mecanismos que median entre el ruido y el daño celular podría ayudar a encontrar algún agente que interfiera con ellos", ha explicado la investigadora.

29 de julio de 2012

Llegan las inyecciones sin agujas



Si eres de los que tiemblan cada vez que tienes que ir a hacerte un análisis de sangre, estás de enhorabuena. Un equipo de investigadores del MIT (Massachusetts Institute of Technology) ha desarrollado un sistema que permite inyectar una gran variedad de fármacos a través de la piel sin necesidad de emplear agujas. El trabajo se publica en la revista Medical Engineering & Physics y sus creadores están haciendo pruebas para adaptarlo a los diferentes tipos de piel.

El mecanismo se basa en las fuerzas de Lorentz, que son aquellas que se ejercen por el campo magnético al recibir una partícula cargada o una corriente eléctrica. Consta de un imán muy pequeño y potente rodeado por una bobina de alambre unida al émbolo de una cápsula que contiene los fármacos a inyectar. Cuando se aplica una corriente eléctrica, esta interacciona con el campo magnético y produce una fuerza tal que empuja el pistón, permitiendo que la cápsula se abra e inyecte su contenido a gran velocidad a través de la piel.
Adaptado a cada tipo de piel
Este sistema supone un avance frente a otras formas de inyectar sustancias sin agujas. Por ejemplo, los parches empleados para dejar de fumar son capaces de suministrar los fármacos, pero el tamaño de las sustancias no puede superar al de los poros de la piel, ya que pasan a través de ellos. El nuevo mecanismo no tiene restricciones de tamaño y, además, la corriente aplicada se puede modular para adaptarse tanto a la velocidad de inyección deseada, como a las características propias de cada piel. "No es lo mismo inyectar una vacuna a través de la piel de un bebé que hacerlo en la mía, obviamente se necesita mayor presión en mi caso", explica Catherine Hogan, una de las autoras.

Además, los investigadores están trabajando en un sistema que incorpore vibración con la finalidad de poder disolver polvos en agua, un avance que tendría usos muy útiles. Por ejemplo, uno de los principales problemas de la aplicación de vacunas en países en desarrollo es su conservación, ya que estas se tienen que mantener en frío. Si se suministraran en forma de polvos se eliminaría este problema.
Aunque el sistema aún se encuentra en pruebas, seguro que a partir de ahora las personas con pavor a las agujas ya podrán respirar más tranquilas.

El Yoga reduce el estrés




Practicar meditación yóguica durante 12 minutos diarios reduce la respuesta inflamatoria del sistema inmunitario que se relaciona con muchos problemas crónicos de salud, entre ellos el estrés, según revela un estudio publicado en la revista Psychoneuroendocrinology.
Los investigadores, de la Universidad de California, ya habían encontrado en un trabajo previo que la práctica de meditación aumenta las conexiones cerebrales. Ahora, los científicos han comprobado los beneficios de este ejercicio sobre los cuidadores de pacientes afectados por la enfermedad de Alzheimer. Estas personas sufren un fuerte desgaste físico y psicológico, y tienen mucho riesgo de desarrollar depresiones. "Los cuidadores tienen el doble de probabilidad que otras personas de sufrir estrés", explica Helen Lavretsky, una de las autoras. Además, en estas personas se suelen encontrar mayores cantidades de marcadores biológicos de inflamación.

Los científicos analizaron muestras de sangre de personas que habían practicado doce minutos diarios de un tipo de meditación yóguica llamado Kirtan Kriya durante ocho semanas. "Los resultados muestran una reducción en la actividad de las proteínas responsables de la inflamación", explica Lavretsky.
Para los autores, los resultados son una buena noticia. "Los cuidadores no tienen mucho tiempo o energía para darse un pequeño respiro, así que una breve práctica diaria de meditación, que es algo fácil de aprender, puede ayudarles a sentirse mejor", afirma la investigadora.

17 de julio de 2012

Aprendemos mientras dormimos



Mientras estamos dormidos, nuestro cerebro aprovecha para asimilar toda la información recibida durante el día. Aunque esto es algo que se sabe desde hace tiempo, los científicos comienzan ahora a comprender cómo ocurre todo esto en nuestro cerebro. Un equipo de investigadores del hospital Clínico de Barcelona ha estudiado la sincronía entre las neuronas durante el sueño, un proceso que es básico para consolidar la memoria, y presenta sus resultados en el congreso de la Federación Europea de Sociedades Neurocientíficas (FENS), que se celebra estos días en Barcelona.

Durante el sueño la actividad cerebral no se detiene, y en la fase de sueño profundo se producen las llamadas `ondas cerebrales lentas´. Los últimos estudios han demostrado que la red de neuronas que emiten estas ondas interacciona con la actividad de centros cerebrales situados en partes más internas del encéfalo. Estas conexiones se activan y se desactivan a lo largo de la noche generando unos patrones rítmicos que alternan periodos de actividad con periodos de silencio. Al parecer, esta sincronía es fundamental para procesos relacionados con la memoria y el aprendizaje.

"Al igual que por la música creada por una orquesta podemos intuir la calidad de los músicos, su grado de coordinación o su conocimiento de la partitura, la actividad generada por el cerebro nos dice mucho de la estructura funcional de la red subyacente" ha explicado María Sánchez Vives, responsable de la investigación.

23 de mayo de 2012

Usan ADN como disco duro para almacenar datos




Tras tres años de trabajo y un total de 750 intentos, Jerome Bonnet y sus colegas de la Universidad de Stanford (EE UU) han conseguido desarrollar unsistema para codificar, almacenar y borrar datos digitales en el material genético de células vivas. En términos prácticos, los científicos han creado el equivalente genético de un “bit”, la unidad mínima de información digital, con la que pueden representarse dos valores, cero o uno, apagado o encendido. En este caso, se emplean segmentos de ADN que “valen cero si apuntan en una dirección, y toman como valor uno en la dirección contraria”, aclaran los investigadores. Los datos pueden leerse con facilidad, ya que las secciones de ADN han sido previamente modificadas para brillar con color verde o rojo dependiendo de su orientación. Y al tratarse de una memoria no volátil, almacena información sin consumir energía.


Disponer de la posibilidad de programar y almacenar datos dentro del ADN de las células promete ser una herramienta muy útil para estudiar el cáncer, el envejecimiento, el desarrollo de los organismos… Por ejemplo, el dispositivo permitiría contar cuántas veces se divide una célula, y averiguar así a partir de qué momento se vuelven cancerígenas.


El invento, al que han denominado con las siglas RAD, ha sido dado a conocer hoy en la revista Proceedings of the National Academy of Science.